27 mayo 2007

Columna de opinión

Si habéis visitado anteriormente este blog, podréis comprobar que le he aplicado un substancial lavado de cara. He quitado secciones, añadido algún comentario por aquí y otro por allá, pero básicamente la esencia del blog permanece imberbe. Una vez le llegó el turno a este apartado, pensé, qué puede aportarme esta sección, de qué me puede servir mantenerla. Aparentemente, dado el escaso uso que le había conferido, la impresión era bastante obvia: sección infecunda, no sirve pa ná. Sin embargo, tras sopesarlo un poco, paradójicamente llegué a la conclusión de que puede resultar muy importante para mí.

Aunque la sección puede permanecer yerma hasta el fin de los tiempos, ví con claridad cuál es su propósito: mi vía de escape, el vehículo para mi libertad de expresión, mi salvación ante el incesante agobio de un mundo cubierto bajo el espeso manto de la tiniebla humana. Además, qué mejor forma de darme a conocer que expresando mis pensares, el reflejo del mundo en mis ojos. Sé que no estaréis de acuerdo con todo lo que opino, e incluso puede que algo de lo que escriba os parezca una estupidez pero, joder, voy a seguir adelante. No tengo ni idea sobre lo qué escribiré, ni cuándo lo haré, pero ahora algo improvisaré (vaya, si me ha salido un pareado). Pero si algo tengo claro es que os necesito a todos vosotros y vosotras. Necesito que leáis lo que escribo, que me déis y quitéis la razón, que os riáis conmigo y de mí, que déis vida a unas palabras que, desde aquí, os trataré de transmitir, no difundir ni infundir. Y la mayor alegría que me podéis dar es que utilicéis los comentarios para proponer temas de conversación, desde música, deportes, i.e., cultura y ocio en general, hasta política pasando por anécdotas, vivencias, etc. En definitiva, lo que vosotros me queráis contar.

***********Crítica Nostradamus (Judas Priest, 2008)*********************

Este nuevo disco supone la inmersión del mítico grupo de Heavy Metal Judas Priest en un trabajo conceptual, próximo a un estilo que podríamos definir como Opera Metal, pero con tendencias más oscuras que las que podemos escuchar habitualmente en este género.

Lo primero que llama la atención para quien sea fan acérrimo del grupo, como un servidor, es que, en un principio, no suena a Priest, salvo alguna canción concreta, como Nostradamus, o algún pasaje determinado, hecho que merece ser elogiado, pues recuerdo que estamos hablando de uno de los padres del Heavy Metal, junto a Black Sabath, con gran tradición y sonido característico. En lugar de seguir en una línea continuista, de recorrer el camino más sencillo, han tratado de innovar, de buscar formas alternativas de utilizar la música, de acercar una historia al público, envolviéndolo en el oscuro manto del metal. No obstante, la sensación que queda tras escuchar la totalidad del álbum es que se ajusta perfectamente al estilo Priest: trasfondo oscuro, cuasi apocalíptico, canciones duras, en ocasiones contundentes, en ocasiones dramáticas y una encubierta atmósfera épica, que recuerda a canciones como Touch Of Evil. Es un disco que merece y necesita ser escuchado sin parones de por medio, para que se pueda percibir y captar la esencia Priest del mismo.

El disco se compone de 2 Actos. El primero con trece canciones y el segundo con 10. Muchas de estas 23 piezas musicales son pequeñas secciones que introducen a las composiciones principales del disco, hilvanando la vida y obra del peculiar personaje histórico conocido como Nostradamus. Además, como toda buena Opera Metal, podréis conocer su historia mirando el librillo que acompaña a los dos CD que podréis encontrar en el interior, y que podéis adquirir en cualquier tienda de música decente por el módico precio de 18.95. Y si buscáis bien, podréis adquirir la edición especial que cuenta con un libro con comentarios e imágenes sobre el proceso de grabación del disco, y tengo entendido que también sobre la actuación del grupo en el Kobetasonik, que tuvo lugar el pasado 20 de Junio.

Es momento de realizar un análisis un poco más detallado de este trabajo. Como ya he dicho antes, no es el sonido Priest tradicional, pero sí podéis encontrar un tono Apocalíptico que recuerda anteriores trabajos, como Sad Wings Of Destiny o, más recientemente, Angel Of Retribution. Hay buenos rifs de guitarras y las míticas batallas entre Tipton y Downing están presentes, pero no es la tónica dominante. Alguna canción sí es Priest cien por cien, como Persecution. En cuanto a las voces, Halford acaba convenciendo, eso sí, en un tono más grave de lo que nos tenía acostumbrado hace 10 años (la edad no perdona). Pero las voces se acoplan perfectamente al propósito del disco, destacando la fuerza y potencia por encima de los tonos agudos y punzantes característicos del vocalista inglés. Como curiosidad, lo escucharéis cantar en latín en Pestilente And Plague y Future Of Mankind. En cuanto a la batería, rotunda y contundente, como suele ser habitual en Scott Travis.

Para terminar, me gustaría decir que estoy satisfecho con el disco, que han realizado un buen trabajo después de 4 años desde el último trabajo, The Angel Of Retribution, que han intentado hacer algo fuera de los cánones habituales de la banda, lo cuál dice mucho a favor de estos dinosaurios del Heavy, y que, te guste más o menos, es necesario que te hagas con él, pues se percibe un gran trabajo de fondo, que redunda en beneficio del resultado final, muy barroco, duro y, diferente.

Un saludo y hasta la próxima.